Buscar en todo el sitio
Autores Los más vendidos Recomendados
Registro rápido
Ingrese su correo electrónico para recibir nuestro boletín de novedades.

* Correo electrónico:
* Nombres:  
* Apellidos:  
>Términos y condiciones
         
Bienvenido, Inicie su sesión haciendo clic AQUÍ
Inicio > Libros >

Autor(es) / Jack London
Productos del autor(es)
Jack London nació en San Francisco, California, rodeado por el optimismo y la industriosidad de la orgullosa Norteamérica, que se aprestaba a entrar al siglo XX con la certeza de que en esa centuria alcanzaría su máximo esplendor. Llegó al mundo rodeado de gente y de caminos que se le ofrecían como las rutas del éxito, pero su destino sería la soledad, la lucha y, primordialmente, la diferencia. En la vida paradójica y libre de este autor, todo parece tener otra cara o un doble fondo: su apellido verdadero no era London, sino Chaney; y su nombre de pila, John Griffith. Tal vez su amor por la libertad y la aventura le hayan llegado por herencia de su padre, W. H. Chaney, quien ejercía la extraña profesión de astrólogo ambulante. Al ser abandonada Flora Wellman, la madre del autor, decide casarse con John London, a quien Jack se refiere como su padre y de quien toma su apellido. Sus primeros contactos con la escuela no le aportaron nada bello ni útil. De esta época sólo recuerda soledad, incomprensión y un profesor alcohólico que rara vez hacía clase y que, con frecuencia, se peleaba a puñetazos con sus estudiantes. Añora, en cambio, en su biografía, con nostalgia y agradecimiento su primer trabajo, a los ocho años, que le permitía permanecer sentado debajo de un árbol desde la mañana a la noche, con mucho tiempo para pensar y leer, mientras vigilaba un grupo de colmenas. Este autoaprendizaje ayudará a marcar y a ahondar su diferencia frente a los demás... A los once años viaja a Oakland. Trabaja como vendedor de periódicos y de hielo, y como empleado en una fábrica de conservas. En este período frecuenta asiduamente la Biblioteca Pública. A los dieciséis años se va de su casa y se dedica a pescar y comerciar con ostras en tiempo de veda. Al poco tiempo se cambia de bando y entra a trabajar en la policía del puerto que debe combatir a los pescadores clandestinos. En este mismo año (1892), se embarca como marinero en el Sophie Sutherland, un barco que se dirige a cazar focas al Japón y llega hasta el Estrecho de Behering. Regresa a California, siete meses más tarde, a trabajar pelando carbón y después en una fábrica de yute, de seis de la mañana a siete de la noche. Mientras trabajaba allí, el periódico The Call promocionó un concurso de artículos descriptivos. London escribió las dos mil palabras del artículo en dos noches, en horas robadas al sueño y después de cumplir extenuantes jornadas laborales. Ganó el primer premio. Los veinticinco dólares que obtuvo lo animaron a intentar dedicarse a la literatura, pero la indisciplina y la inconstancia lo hicieron desistir de su primer intento. Vuelve a sus viajes y recorre todos los Estados Unidos a pie, desde California a Boston, y de norte a sur, desde Chicago hasta la frontera con México. Regresa nuevamente al norte. En Nueva York es arrestado por vagabundo y condenado a un mes de trabajos forzados. Retorna a Oakland a los diecinueve años y trabaja como ordenanza de la Escuela Politécnica. Publica varios artículos y algunos cuentos, sobre su vida como marinero, en el boletín del colegio, pero se marcha de allí, un año después, por parecerle insoportable este empleo. Se halla desde entonces fuertemente influido por las ideas socialistas, organiza mítines y hace discursos en la calle. Durante tres meses asiste a la Universidad de California, pero, nuevamente decepcionado, se retira a dedicarse a uno de sus tantos trabajos agotadores: plancha camisas en una lavandería durante un año y medio. En las noches, después de su trabajo, escribe hasta el agotamiento. Renuncia incluso a la lavandería para dedicarse por entero a la literatura, pero ante la dificultad para poder vivir de su obra tiene que volver a sus aventuras. Viaja como buscador de oro al Klondike, en Alaska. Pasa allí más de un año, y al finalizar éste, se ve obligado a regresar huyendo de una epidemia de escorbuto...

Mientras estaba en Alaska, murió su padrastro y Jack tuvo que encargarse de su familia. No tenía trabajo, así que mientras encontraba uno, escribió una crónica y una novela de 20.000 palabras. Ambas obras fueron rechazadas. Al fin, el Overland Monthly de San Francisco publica "Al hombre en el camino", el primer cuento de sus aventuras en el norte. A los seis meses el mismo diario publica "Una odisea en el norte". Los dos relatos obtienen el éxito suficiente para fundar un pequeño, pero creciente, prestigio literario. Tal reconocimiento le permite dar un respiro a su permanente quiebra cuando, en 1899, firma un contrato con una editorial norteamericana muy reconocida: la Houghton Mifflin de Boston. Al año siguiente publica su primer libro: una colección de relatos sobre sus aventuras en el norte, titulada El hijo del lobo. La crítica recibió amablemente el libro y esto le permitió dedicarse el resto de su vida a vivir de lo que escribía. No sabía vivir en un sitio fijo, así que en 1902 viajó a Londres. Allí se disfrazó de pordiosero y conoció de esta manera la dureza de los barrios bajos de la ciudad. El relato de su aventura se encuentra en la narración El pueblo del abismo. Al regresar a América recibió 2.000 dólares por la publicación de La llamada de la selva y fue, desde entonces, un hombre económicamente holgado y en ocasiones, incluso, derrochador. A sus veintiocho años viaja como corresponsal a la guerra entre Rusia y Japón y al regresar al año siguiente se casa con Charmian Kittredge. En ese momento está en la cúspide de su fama y parece que, al menos durante un breve período, la disfruta intensamente. A sus 31 años, tras la publicación de Comillo blanco, puede realizar un antiguo sueño: compra un yate, el Snark, y viaja en él por el Pacífico sur. Una enfermedad de la piel lo obliga a regresar a Estados Unidos. Se instala en un rancho cerca de Glenn Ellen e inicia la construcción de su casa en la que invierte buena parte de su dinero, tanto que se ve en aprietos para terminarla. "La casa del lobo", como decide bautizarla, se incendia inexplicablemente un día antes de la inauguración. La decepción de London es muy grande y a pesar de sus esfuerzos no logra disimular su depresión. En 1914 viaja como corresponsal a Veracruz a cubrir la revolución mexicana y estando allí cae enfermo de disentería. La debilidad lo obliga a regresar a su casa. A los pocos meses, se vuelve a embarcar, esta vez para Hawai, y permanece allí una breve temporada. La vida de Jack London es, como hemos visto, una aventura solitaria en los campos, en el mar y en el hielo. Muy pocos hombres tuvieron tantas cosas que contar. De estos, ninguno lo hizo tan intensamente como Jack London, quien se suicidó en su rancho, el 22 de noviembre de 1916 al regreso de su viaje a Hawai. Biografía de Guillermo Serrano López, tomada del libro Colmillo blanco (ligeramente abreviada), incluido en la colección Cara y Cruz del Grupo Editorial Norma, publicado en 1999.


 
Productos del Autor(es)

La llamada de la selva Jack London,
Norma - Ver contenido

En punto de venta: US$8.00
AGOTADO
Avíseme disponibilidad
Agregar a mi lista de deseos

Volver arriba

Politica Protección de Datos
Términos y Condiciones Generales de Uso
Políticas de privacidad y seguridad

© 2017, LibreriaNorma.com
Marcas y signos distintivos que contienen la denominación “N”/Norma/Carvajal ® bajo licencia de Grupo Carvajal (Colombia).